Todo sobre la cavitación y la aparatología estética que necesitas

¿Qué es la cavitación?

Mediante la cavitación en casa es posible eliminar grasa y mejorar la piel. Consiste en un tratamiento estético basado en el uso de ultrasonidos, aplicados directamente sobre las zonas donde el tejido adiposo resulta más difícil de eliminar, que está resultando especialmente útil con las cartucheras y la piel de naranja.

La cavitación para reducir la grasa está muy de moda por las múltiples ventajas que tiene con respecto a otras opciones: no requiere el uso de fajas reductoras o similares, no deja cicatrices y no provoca la flacidez típica tras una intervención de liposucción.

Todo esto es gracias a los aparatos de cavitación, que se están convirtiendo por derecho propio en una auténtica revolución en tratamientos reductores.

La cavitación y su aparatología estética

La cavitación y su aparatología estética se han abierto paso en este sector tan saturado gracias a dos máximas: efectividad y comodidad. Y es que no solo es un tratamiento que está dando buenos resultados; además, es fácil de aplicar.

Los aparatos de cavitación domésticos no acostumbran a ser mucho más grandes que una alcachofa de ducha o un secador. Y sus precios son bastante ajustados: no son equipos que solo los centros de belleza profesionales puedan adquirir.

Basta con suaves masajes en las zonas críticas para que se produzca la vibración por estos sonidos de baja frecuencia en cuestión de una decena de sesiones. Eso sí, de media hora. ¡Haz un hueco en tu agenda estética!

Unos consejos para mantener al día tus aparatos de cavitación

Los equipos de cavitación son aparatos relativamente sencillos de mantener. Aun así, debes tener en cuenta algunas recomendaciones básicas.

En primer lugar, el aparato debe aplicarse sobre una zona del cuerpo depilada o bien depilarla antes. En segundo lugar, tanto los ventiladores internos como el agua refrigerante deberían ser limpiados y repuesta, respectivamente, una vez al mes. Además, es importante elegir un modelo que trabaje en frecuencias de entre treinta y cincuenta kHz, las más efectivas comúnmente.

No parece complicado, ¿verdad? Eso es porque la cavitación y su aparatología estética son muy sencillas tanto de comprender como de aplicar. ¡Otra muestra de por qué está extendiéndose como la pólvora! ¿Has pensado ya en sumarte a esta nueva moda?