Aparatos de oxigenoterapia: todos los secretos

Los aparatos de oxigenoterapia se utilizan, mediante prescripción médica, para administrar oxígeno en elevadas concentraciones. Su finalidad es prevenir o tratar la hipoxia o deficiencia de oxígeno en la sangre en los tejidos. Aunque bien es cierto que su principal uso va destinado a combatir la insuficiencia respiratoria crónica.

Secretos de los aparatos de oxigenoterapia

Estos aparatos son una pieza fundamental para la terapia respiratoria. Actualmente se utilizan principalmente dos tipos de tratamientos:

Oxigenoterapia normobárica. En este tipo de tratamiento lo que hace el médico el incorporar el oxígeno en diferentes concentraciones, las cuales oscilan entre el 21 y el 100 %. Su administración suele realizarse a través de mascarillas o de cánulas nasales, aunque hay más opciones.

Oxigenoterapia hiperbárica. Aquí el oxígeno se administra al 100 % de concentración. Se utiliza una mascarilla o un casco para su administración, la cual se realiza introduciendo al paciente en una cámara hiperbárica. Su objetivo es incrementar el aporte de oxígeno que reciben los tejidos.

Cómo funcionan

Los aparatos de oxigenoterapia también se conocen como concentradores de oxígeno. Estos dispositivos funcionan de forma similar a una unidad de aire acondicionado de las que se instalan en una ventana.

El aire que respiramos está compuesto, aproximadamente, por un 78 % de nitrógeno y un 21 % de oxígeno, siendo el resto una mezcla de otros gases. Lo que hacen estos aparatos es succionar el aire del exterior y filtrar el nitrógeno existente, dejando únicamente el oxígeno para el tratamiento.

El aire es succionado a través de un pequeño compresor eléctrico y lo hace pasar por una serie de filtros. Este aire pasa por dos cámaras de tamiz molecular que se encargan de eliminar todo el nitrógeno que contiene. El aire desechado se expulsa al ambiente sin causar ningún tipo de daño.

Cuáles son sus efectos

Hay una serie de beneficios del tratamiento con oxígeno que es importante que conozcas:

– Consigue que el estrés disminuya.

– A la vez que el estrés se reduce, también conseguirás una sensación de relajación.

– Uno de los principales beneficios de la terapia con oxígeno es hacer que los pulmones y el corazón funcionen mejor.

– También mejora las funciones del cerebro.

– Provoca una aceleración del metabolismo en las células.

– Como consecuencia de todo ello, mejorará tu calidad de vida.

El hecho de que inhales una cantidad controlada de oxígeno no supone ningún riesgo para tu salud ni tampoco tiene ningún tipo de contraindicaciones.

También se puede utilizar como tratamiento para mejorar el tono de la piel, algo efectivo si tienes una piel seca, con arrugas, envejecida o grasa.

Los aparatos de oxigenoterapia ya no son únicamente útiles para el tratamiento de enfermedades respiratorias. Utilízalos como tratamiento para mejorar tu aspecto.